Por qué existe KOCKA
Llevo un taller de reparación y sé cómo es el día a día: tickets en Excel, garantías en una libreta de papel, clientes que llaman cada día preguntando «¿está listo?». Un día perdí un trabajo porque no aparecía por ningún lado — fue la gota que colmó el vaso.
Probamos una docena de soluciones ya hechas. Todas pensadas para un taller «universal» imaginario — interfaz bonita pero que no entiende cómo fluye de verdad el trabajo. Sin idioma local, sin identificación fiscal local, sin reclamaciones según la ley del país, sin compra-venta de usado. ¿Redes? Las redes no las cubría nadie.
KOCKA es para técnicos que no quieren aprender otro programa — quieren trabajar. La puesta en marcha lleva 5 minutos. Los clientes escanean un QR del recibo para ver el estado — se acabaron los 20 mensajes al día preguntando «¿está listo?».